¿Qué es un firewall de aplicación web? Explicación del WAF
Un firewall de aplicaciones web (WAF) es una solución de seguridad especializada que protege una aplicación web de internet, resguardando el servidor al detectar y bloquear el tráfico malicioso de HTTP y HTTPS hacia y desde un servicio web.
Cuando está correctamente configurado y habilitado, un WAF evita ataques de capa de aplicación (capa 7) que explotan vulnerabilidades de aplicaciones web, incluidas las enumeradas por OWASP, como la inyección SQL, el cross-site scripting (XSS) y las infracciones del protocolo HTTP.
¿Cómo funciona un WAF?
Los WAF suelen funcionar como proxy inversos entre internet y las aplicaciones web protegidas. Sin embargo, también puedes desplegar los WAF en diversas configuraciones, incluidas en línea, basadas en la nube o locales, para satisfacer requisitos de seguridad específicos. Independientemente del método de despliegue, un WAF inspecciona todo el tráfico entrante antes de que llegue a los servidores de aplicaciones, lo que crea un escudo protector contra posibles amenazas.
Los WAF vienen en diferentes formas para adaptarse a tus necesidades:
software: Instalado directamente en tu servidor web o integrado en el código de tu aplicación, lo que te brinda flexibilidad y ahorro de costos.
Dispositivos: Son dispositivos de hardware diseñados específicamente que se despliegan y administran fácilmente. Los dispositivos proporcionan potencia de procesamiento dedicada para manejar picos de tráfico altos.
Como servicio: Lo proporcionan proveedores externos y protege tus aplicaciones web sin necesidad de hardware en tus instalaciones. Ellos se encargan de todo el mantenimiento y escalan a medida que crece el tráfico.
La función principal de un WAF es analizar las conversaciones HTTP entre clientes y servidores. Este análisis examina componentes vitales, como encabezados, cuerpos y parámetros de consulta en todos los tipos de solicitud. El WAF identifica el tráfico HTTP que coincide con patrones de ataque conocidos o infringe reglas de seguridad establecidas. Luego bloquea de forma proactiva las solicitudes peligrosas antes de que lleguen a la aplicación, lo que protege las aplicaciones web.
Políticas de WAF
Los WAF no protegen contra todos los tipos de amenazas y ataques; en su lugar, son un elemento crucial de un conjunto más amplio de herramientas utilizadas para proteger sitios web y aplicaciones. Las reglas que determinan qué tráfico se considera seguro y cuál es malicioso —en otras palabras, qué tipo de tráfico permitirá o bloqueará un WAF— se llaman “políticas”.
Cada empresa o persona que usa un WAF puede personalizar las políticas según sus requisitos únicos. Las políticas se pueden actualizar rápidamente e incluso de forma automática. Esta es una de las ventajas de un WAF: como las políticas se pueden modificar fácilmente, puede haber una respuesta más rápida a varios tipos de ataques.
Los WAF suelen emplear varios enfoques de detección para aplicar estas políticas:
Expresiones regulares (Regex): Identifica patrones específicos dentro del tráfico, lo que permite la detección y el bloqueo efectivos de entradas maliciosas.
Modelos de puntuación: estos modelos asignan puntuaciones de riesgo al tráfico entrante según criterios predefinidos. El WAF evalúa estas puntuaciones para determinar si debe permitir, bloquear o inspeccionar más a fondo el tráfico, lo que permite una respuesta más matizada ante posibles amenazas.
SmartParse: Este sofisticado método analiza estructuras de datos complejas dentro de las solicitudes, lo que ayuda a identificar patrones de ataque avanzados que podrían evadir técnicas de detección más simples. Mejora la capacidad del WAF para detectar y prevenir amenazas sofisticadas.
WAF vs NGFW
A estas alturas, ya conoces qué es WAF y entiendes cómo funciona. De vez en cuando, probablemente también te encontrarás con otros términos como NGFW. Comprender las diferencias entre estas herramientas te ayuda a seleccionar la mejor solución para tus necesidades de seguridad. Veamos cada término para aclarar cualquier confusión:
WAF (firewall de aplicación web): Inspecciona cada solicitud en tiempo real y opera entre tus servidor web y el tráfico entrante. Esta inspección en tiempo real bloquea exploits comunes y actividad sospechosa antes de que lleguen a tus aplicaciones. Aunque los WAF suelen desplegarse como proxy inversos, puedes configurarlos de varias maneras para adaptarlos a diferentes necesidades de seguridad.
NGFW (firewall de próxima generación): Un firewall de próxima generación combina las funciones del filtrado de firewall con estado tradicional y funciones más avanzadas en un solo dispositivo. Además del filtrado por puerto/dirección, puede identificar el tráfico según patrones de uso en lugar de basarse solo en los puertos. También usa inteligencia sobre amenazas de la red global del proveedor y puede inspeccionar tráfico cifrado.
En resumen, mientras que los WAF se enfocan en proteger tus aplicaciones web, las soluciones NGFW ofrecen un enfoque integral de la seguridad de red con funciones avanzadas. Como cada uno adopta un enfoque diferente, se pueden combinar para brindar una cobertura amplia en toda la infraestructura y prevenir amenazas que provienen de múltiples direcciones.
¿Cuáles son los diferentes tipos de despliegue de WAF?
Los WAF se pueden implementar de tres maneras principales: local, en la nube e híbrida. Examinemos cada enfoque con más detalle.
WAF locales
Los WAF locales, también conocidos como WAF de dispositivo, se usan comúnmente. Originalmente, todos los WAF eran locales, pero muchas empresas todavía dependen de WAF locales para proteger cargas de trabajo, en particular aplicaciones antiguas o heredadas.
WAF basados en la nube
Los WAF basados en la nube, alojados por proveedores, ofrecen una forma práctica y rápida de brindar protección WAF. Estas soluciones han ganado popularidad debido a su facilidad de despliegue y a su capacidad para bloquear amenazas sin necesidad de administrar software local. Las organizaciones con recursos internos de TI limitados o que no cuentan con una supervisión completa de la infraestructura consideran ideales los WAF basados en la nube. Al adoptar un WAF en la nube, las empresas pueden reducir los costos relacionados con la gestión de software y, al mismo tiempo, garantizar una protección sólida para sus aplicación y API.
Despliegue edge
El despliegue en el edge posiciona el WAF en el edge de una Red de distribución de contenido (CDN) o más cerca del origen del tráfico. Esta ubicación estratégica bloquea las amenazas antes de que lleguen a la red, lo que proporciona una capa de seguridad adicional. El despliegue de WAF en el edge es particularmente beneficioso para reducir la latencia, ya que inspecciona y filtra el tráfico más cerca de los usuarios, lo que mejora el rendimiento general mientras protege las aplicaciones web de posibles amenazas.
WAF híbridos
Los WAF híbridos combinan despliegues locales y basados en la nube, lo que proporciona visibilidad de las solicitudes web dirigidas a aplicaciones y API en cualquier entorno.
Los despliegues híbridos permiten a las empresas proteger tanto las aplicaciones heredadas que no se han adaptado a la nube como las aplicaciones distribuidas modernas. Este modelo de despliegue aprovecha la combinación de entornos locales y en la nube para enviar telemetría de seguridad de producción a una consola de administración central. Esto proporciona una vista de todos los despliegues de producción de WAF en tableros e informes fáciles de consumir.
Idealmente, independientemente del método de despliegue, el proveedor de WAF también proporciona una API que los clientes pueden usar para alimentar datos e indicadores de seguridad a herramientas de información de seguridad y gestión de eventos (SIEM) o de orquestación, automatización y respuesta de seguridad (SOAR) de terceros.
¿Qué es la protección de API y aplicaciones web?
Protección de API y aplicaciones web (WAAP) es un término que se usa para describir servicios basados en la nube diseñados para proteger estas aplicaciones web y API vulnerables. Defienden las aplicaciones web y API de una amplia variedad de ataques. Una Protección de API y aplicaciones web debe proporcionar capacidades de protección que aprovechen una inspección eficaz de las solicitudes web antes de llegar al endpoint de la aplicación o API.
La Protección de API y aplicaciones web se enfoca solo en la capa de aplicación (capa 7) del modelo OSI y se encuentra en el edge exterior de una red. Los servicios de protección de API y aplicaciones web en la nube suelen incluir mitigación de bots, WAF, protección de API y protección contra ataques de DDoS.
¿Cuándo se debe usar un WAF?
Un WAF es una parte crucial de una estrategia de seguridad integral. Aunque no es una solución milagrosa, puede ser beneficioso en varios contextos. Estas son algunas de las principales situaciones en las que desplegar un WAF tiene mucho sentido:
1. Protección contra OWASP Top 10
OWASP Top 10 destaca los riesgos de seguridad más críticos de las aplicaciones web, incluidas las fallas de inyección que podrían sobrescribir datos o exponer información confidencial. Un WAF monitorea activamente el tráfico en busca de señales de ataques que explotan vulnerabilidades como XSS y la inyección SQL. Luego evalúa el tráfico en tiempo real con amplios conjuntos de reglas de exploits conocidos.
2. Desplegar nuevas aplicaciones web
Lanzar una nueva aplicación pública conlleva riesgos, ya que se identifican posibles problemas mientras tu equipo corrige errores. Un WAF permite supervisar de cerca todo el tráfico web para detectar anomalías o ataques rápidamente en tiempo real. Sus filtros bloquean a los actores maliciosos antes de que puedan comprometer los datos de tu nueva aplicación.
3. Bloqueo de la apropiación de cuenta
Las credenciales robadas representan un gran riesgo para cualquier organización. Una vez comprometidas, pueden usarse repetidamente para acceder a cuentas en muchas plataformas. Un WAF inspecciona cada solicitud en busca de patrones sospechosos que puedan indicar que alguien está intentando adivinar credenciales de cuentas. Mediante filtros personalizados de limitación de velocidad, identifica y bloquea direcciones IP que realizan intentos de fuerza bruta después de varios inicios de sesión fallidos.
4. Mantenimiento del cumplimiento normativo
Las empresas que manejan información confidencial de clientes deben cumplir con estándares como Payment Card Industry Data Security Standard para proteger los datos. Payment Card Industry Data Security Standard 4.0 exige implementar un WAF para proteger las aplicaciones orientadas a la web. Los auditores realizan evaluaciones de seguridad periódicas para evaluar las medidas de detección y prevención de ataques. Un WAF genera evidencia auditable del monitoreo del tráfico en tiempo real y del bloqueo de exploits conocidos. Este enfoque demuestra el cumplimiento ante los auditores y protege a tu organización de la responsabilidad por filtraciones de datos.
5. Prevención de acceso no autorizado
La limitación de velocidad ajustada con precisión evita intentos de inicio de sesión por fuerza bruta y bloquea cargas de archivos maliciosos. Un WAF permite reglas de tráfico granulares que frenan intentos de acceso no autorizados, como inicios de sesión fallidos desde una IP después de intentos sucesivos. Sus filtros garantizan que las aplicaciones sigan respondiendo bajo cargas pesadas al ralentizar o bloquear picos de tráfico anómalos de fuentes específicas.
6. Protección contra DDoS
Aunque no es una verdadera solución de mitigación de DDoS, un WAF aún puede detectar señales tempranas de ataques distribuidos. Al analizar los patrones de tráfico, identifica comportamientos anormales, como volúmenes inusualmente altos de solicitudes dirigidas a URL específicas. Luego, sus filtros bloquean el tráfico de las fuentes identificadas para mitigar de inmediato los vectores de ataque. Con el WAF desviando el tráfico malicioso, los servidores web quedan protegidos de verse saturados, lo que da tiempo para que tu equipo habilite la Protección contra ataques de DDoS especializada.
Fastly y WAF
Al elegir un proveedor de WAF, es fundamental seleccionar uno con cobertura global, detección potente y capacidades de integración adaptadas a la infraestructura moderna. Next-Gen WAF de Fastly está diseñado desde cero teniendo en cuenta estas características. Como la plataforma de edge cloud global más grande del mundo, se encuentra a milisegundos de los usuarios de todo el mundo.
Esta posición estratégica permite a Fastly proteger sitios web y aplicaciones más rápido que los WAF tradicionales. Inspeccionar el tráfico cerca de los usuarios finales limita rápidamente el nivel de penetración de las amenazas, lo que ayuda a bloquear ataques antes de que lleguen a los servidores de origen.
Entre sus principales beneficio, el Next-Gen WAF de Fastly proporciona:
Protección integral: Fastly detecta y bloquea las 10 principales vulnerabilidades de aplicaciones web de OWASP y las amenazas personalizadas que defines mediante reglas simples.
Tiempos de respuesta rápidos: Con su red global de POPs, Next-Gen WAF de Fastly garantiza una inspección de ultra baja latencia para ofrecer una experiencia del usuario excepcional, incluso durante ataques.
Configuración flexible: Puedes personalizar reglas, páginas de respuesta y más mediante la interfaz fácil de usar de Fastly sin depender de ventanas de cambio extensas.
Analítica en tiempo real: gracias al tablero y la API de Fastly para la identificación proactiva de problemas, obtienes valiosas observaciones sobre el tráfico y los eventos de seguridad.
Integración fluida: Next-Gen WAF de Fastly funciona de forma transparente con su Red de distribución de contenido y servicios de edge computing para ofrecer capacidades unificadas de seguridad, rendimiento y distribución.
Obtén más información sobre cómo el WAF de siguiente generación de Fastly puede brindar protección avanzada para tus aplicaciones, API y microservicios con opciones de despliegue flexibles y capacidades de detección de vanguardia.





