¿Qué es el tiempo hasta el primer byte?

El tiempo hasta el primer byte (TTFB) es una métrica para determinar la capacidad de respuesta de un servidor web. Mide la cantidad de tiempo entre el establecimiento de una conexión con el servidor y la descarga del contenido de una página web.

Conectarse a un servidor web es un proceso de varios pasos en el que cada paso puede provocar retrasos. Cuando un sitio web es lento o no responde, poder identificar el origen de la ralentización es clave para mejorar la experiencia de usuario.

El tiempo hasta el primer byte ayuda a las empresas a identificar los puntos débiles en el proceso de conexión. Al determinar dónde se producen los retrasos, las empresas pueden ajustar sus servicio para que funcionen más rápido y de forma más fiable. Dado que la velocidad de un sitio web puede afectar a su posicionamiento en las búsquedas web, el tiempo hasta el primer byte se ha vuelto crucial para optimizar el rendimiento y aumentar la visibilidad.

¿Qué afecta al tiempo hasta el primer byte?

El tiempo hasta el primer byte se ve afectado por tres acciones clave: 

1) Envío de una petición desde una máquina cliente al servidor

 2) Procesar esa petición en el servidor y generar una respuesta 

3) Envío de la respuesta desde el servidor al cliente.

Veamos qué significa cada una de estas acciones.

Acción 1: envío de una petición al servidor

La medición del tiempo hasta el primer byte comienza con la petición. El tiempo que tarda un servidor en recibir una petición puede variar en función del tiempo necesario para realizar una búsqueda de DNS, la velocidad de la red del usuario, la distancia al servidor y cualquier interrupción en la conexión. Las empresas no tienen control sobre el enlace entre el usuario e Internet, pero cualquier retraso seguirá afectando a su tiempo hasta el primer byte.

Acción 2: procesar y generar la respuesta

Una vez que un servidor recibe una petición, tiene que generar una respuesta. Esto implica iniciar procesos, hacer llamadas a bases de datos, ejecutar scripts web y comunicarse con otros sistemas de la red. Entre las estrategias habituales que utilizan las empresas para reducir el tiempo hasta el primer byte se incluyen almacenar páginas web en caché, optimizar el código del lado del servidor y mejorar los recursos de hardware.

Acción 3: enviar la respuesta de vuelta al cliente

Una vez que un servidor genera una respuesta, necesita transmitirla de vuelta al usuario. Este paso depende tanto de la velocidad de conexión de la empresa como de la velocidad de conexión del usuario. El tiempo hasta el primer byte se determina en el momento en que el cliente empieza a recibir la respuesta, literalmente cuando el cliente recibe el primer byte. Transmitir una petición y una respuesta a través de una red puede representar casi el 40 % del tiempo hasta el primer byte.

¿Qué se considera una buena puntuación de tiempo hasta el primer byte? 

El tiempo hasta el primer byte se relaciona directamente con las métricas principales que Google utiliza para evaluar la puntuación de rendimiento de un sitio web. La más importante de estas métricas es First Contentful Paint (FCP), que mide el tiempo desde que un usuario llega a una página web hasta que se carga el primer componente completo (como una imagen, un botón o palabras) de una página. Cuanto más rápido se carga el sitio, mejor es la experiencia de usuario y mayor es la clasificación que Google otorga al rendimiento de esa página. 

El tiempo hasta el primer byte (TTFB), por lo tanto, está directamente vinculado a esta métrica. Se considera que una puntuación de tiempo hasta el primer byte «buena» es aquella en la que el percentil 75 de usuario experimenta FCP dentro del umbral «bueno» de FCP. Este es un tiempo hasta el primer byte de 0,8 segundos o menos

0-800 ms = bueno

801-1800 ms = necesita mejoras

1801 y superiores = deficiente. 

Ventajas de optimizar el tiempo hasta el primer byte

Optimizar el tiempo hasta el primer byte beneficia tanto a los usuarios como a los proveedores de contenido.

  • Los usuarios disfrutan de una mejor experiencia de navegación, ya que tienen que dedicar menos tiempo a esperar a que un servicio web genere una respuesta.

  • Las empresas observan una mayor capacidad de retención y fidelización de clientes, ya que es menos probable que los usuario abandonen debido a retrasos o tiempos de carga lentos.

¿Cómo medir el tiempo hasta el primer byte?

El tiempo hasta el primer byte se mide determinando el tiempo transcurrido entre el momento en que un usuario inicia una petición en su navegador y el momento en que el navegador recibe el primer byte de respuesta del servidor. 

El tiempo hasta el primer byte se puede medir con una herramienta de rendimiento del sitio web. Algunos ejemplos son GTmetrix, WebPageTest, Google PageSpeed y CrUX

Cómo una red de distribución de contenidos puede mejorar el tiempo hasta el primer byte

El tiempo que se tarda en cargar una página web tiene un enorme impacto en la retención de clientes. Cuando los usuario abandonan un sitio web que tarda apenas unos segundos de más en cargarse, tener un tiempo hasta el primer byte bajo se vuelve esencial. No solo reduce la probabilidad de perder un cliente, sino que garantiza que los usuarios disfruten de una experiencia online rápida y atractiva.

Pasarse a una red de distribución de contenidos como Fastly puede ayudarte a reducir drásticamente el tiempo hasta el primer byte. Puedes obtener más información al respecto aquí

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