¿Qué son las cookies? ¿Cómo funcionan?
En el ámbito tecnológico, el término «cookie» se refiere a un pequeño archivo de texto que se almacena en el ordenador o dispositivo móvil de un usuario cuando este visita un sitio web. Las cookies sirven para recordar las preferencias de navegación del usuario, la información de inicio de sesión y cualquier otro dato relacionado con su historial de navegación. Estos archivos se almacenan en una ubicación determinada dentro del navegador del usuario.
Hay varios tipos de cookie, y en este artículo exploraremos qué hace cada tipo.
¿Cuáles son los distintos tipos de cookies?
Existen dos tipos principales de cookie que se usan habitualmente: las de sesión y las persistentes.
Cookies de sesión: Las cookies de sesión son archivos temporales que se eliminan en cuanto el usuario cierra el navegador. Se llaman cookies de «sesión» porque solo se usan durante una única sesión de navegación. Cuando un usuario accede a un sitio web, se recopilan cookies de sesión para que el sitio web pueda crear una experiencia de navegación basada en las preferencias del usuario. Cuando termina la sesión, las cookies ya no son necesarias. El sitio web simplemente crea nuevas cookies cuando empieza una nueva sesión.
Cookies persistentes: Las cookies persistentes permanecen en el dispositivo del usuario hasta que vencen o se eliminan. Estas cookies no se eliminan una vez que ha terminado la sesión de navegación del usuario. En su lugar, se almacenan en la ubicación designada dentro del navegador. A lo largo de varias sesiones, estos archivos se utilizan para orientar la experiencia del usuario de modo que se ajuste a sus preferencias de navegación habituales.
Los usuarios pueden eliminar estas cookies manualmente o esperar a que venzan por sí solas.
Existen otros tipos de cookie, pero no son tan comunes como las cookies de sesión o las cookies persistentes. Entre ellas, se incluyen las siguientes:
Cookies de seguimiento: Una cookie de seguimiento dirige material publicitario a los sitios web que visita un usuario. Las empresas utilizan estos archivos básicamente para recordar a los usuarios de internet que podrían haber estado interesados en un producto que habían estado viendo recientemente. Las cookies de seguimiento se utilizan para enviar anuncios de retargeting a los usuarios de internet.
Zombie Cookies: Las cookies zombis se parecen en cierto modo a las cookies de sesión, pero se almacenan en una ubicación distinta a la habitual del almacenamiento de cookies del navegador. Por eso, las cookies zombis se regeneran después de que una sesión se haya cerrado. Un usuario puede borrar los archivos de caché y el almacenamiento de cookies, pero las cookies zombis no se destruyen durante el proceso.
Cookies de autenticación: Las cookies de autenticación se utilizan para autenticar peticiones. Se parecen en cierto modo a los tokens de autenticación y suelen servir para determinar si un usuario está autorizado para acceder a la información que busca (por ejemplo, la información de una cuenta personal).
¿Qué utilidad tienen las cookies?
Cada tipo de cookie tiene unas funciones y unos usos característicos. Según la acción necesaria, será más adecuado usar un tipo específico de cookie que otros. Si se identifica la información que el sitio web correspondiente quiere recopilar, es más fácil designar una cookie para esa función.
La mayoría de las veces, las funciones de las cookies se pueden dividir en dos categorías principales: personalización y seguimiento.
Personalización: Estas cookies se utilizan para ofrecer una experiencia de navegación personalizada a los usuarios, ya que recuerdan sus preferencias e interacciones previas con un sitio web.
Seguimiento: Estas cookies se utilizan para almacenar información de inicio de sesión, recordar artículos de un carrito de la compra y rastrear el comportamiento del usuario con fines de análisis.
¿Cómo afectan las cookie a la privacidad del usuario?
Una importante preocupación en torno al uso de las cookies reside en los potenciales problemas de privacidad que conlleva la acumulación de estos archivos. A algunos usuarios les preocupa su privacidad online si saben que los archivos cookie hacen un seguimiento de su comportamiento online.
Sin embargo, las cookie no contienen información personal del usuario y solo puede acceder a ellas el sitio web que las creó. La información recopilada solo puede servir realmente como medio para mejorar la experiencia de navegación del usuario.
Aun así, la Unión Europea ha promulgado una ley que obliga a los sitios web a obtener el consentimiento del usuario antes de utilizar cookies. De acuerdo con esta ley, los sitios web deben proporcionar información clara sobre qué cookies se utilizan y cómo se utilizarán. Además, los usuarios de internet deben tener la opción de rechazar el uso de cookies.
En EE. UU. no se exige el mismo consentimiento para el uso de cookies, pero varios sitios web con sede en EE. UU. permiten a los usuarios rechazar el uso de todas las cookies salvo las completamente necesarias. Además, existe una ley federal que restringe el uso de cookies en lo que respecta a los usuarios menores de 13 años (parte de la Children’s Online Privacy Protection Act).
Prácticas recomendadas para sitios web que utilizan cookie
Para garantizar que los propietarios de sitios web sigan cumpliendo las leyes de privacidad, es fundamental respetar las prácticas recomendadas vigentes. Por ejemplo, para proteger los datos de los usuarios, los propietarios de sitios web solo deberían usar cookies necesarias para la funcionalidad del sitio web. Debe informarse a cada usuario sobre qué cookies se utilizan, cómo se utilizan y cómo rechazarlas.
Cada página de un sitio web debería tener un elemento emergente que notifique a los usuarios la política de cookies del sitio. Además, los propietarios del sitio web deberían facilitar el acceso a la política de cookies del sitio. Enlace a la política oficial de cookies que sigue el sitio, para que los usuarios puedan consultar esta información cuando lo necesiten.
Si un sitio web utiliza cookies persistentes, también conviene determinar cuánto tiempo durarán estos archivos antes de que caduquen. De este modo, los usuarios pueden aprovechar las ventajas de la navegación sin que la cookie dure indefinidamente.
Por último, es importante que los responsables del sitio web revisen periódicamente sus políticas de cookies y se mantengan al día con las leyes de privacidad. De este modo, pueden mantener un cumplimiento adecuado.
Las cookies pueden ser beneficiosas tanto para los propietarios de sitios web como para los usuarios de internet. Cuando se usan correctamente, las cookies permiten experiencias de navegación personalizadas y hacen que visitar sitios web sea más cómodo de lo que sería posible sin el uso de cookies. Es fundamental asegurarse de que las cookies del sitio web se utilicen de acuerdo con las leyes de privacidad, y es aconsejable implementar prácticas relacionadas con las cookies que protejan los datos de los usuarios y mantengan la comodidad de la navegación web.
Un futuro sin cookies
Si bien es importante entender las cookie en el contexto actual, existe un impulso hacia un futuro sin cookie de terceros. Dado que la privacidad del usuario y las prácticas normativas están despertando un mayor interés entre los usuarios, Google y otros grandes actores se están alejando de ciertas cookies.
La cuestión de las cookies de terceros
Las cookie de terceros han sido un tema de gran preocupación y debate en el panorama digital. Estas pequeñas unidades de datos, almacenadas por sitios web que no son los que el usuario visita directamente, han despertado varias preocupaciones relacionadas con la privacidad y la seguridad:
Invasión de la privacidad: uno de los principales motivos de preocupación asociados a las cookie de terceros es su potencial para invadir la privacidad del usuario. Estas cookie pueden rastrear a los usuarios en múltiples sitios web y recopilar datos sobre sus hábitos de navegación, intereses y comportamiento sin su consentimiento explícito. Este seguimiento exhaustivo puede dar lugar a un perfil completo de las actividades online de una persona.
Consentimiento del usuario: muchas personas afirman que los usuarios suelen desconocer hasta dónde llega el seguimiento que realizan las cookie de terceros. Los mecanismos de consentimiento pueden no ser transparentes ni fáciles de entender, lo que dificulta que las personas tomen decisiones fundamentadas sobre la privacidad de datos.
Creación de perfiles de datos y publicidad dirigida: las cookie de terceros se suelen usar para crear perfiles detallados de los usuarios. Estos perfiles pueden dar lugar a publicidad muy segmentada que algunos usuarios consideran invasiva e incómoda. Los críticos argumentan que puede reforzar las burbujas de filtros y limitar la diversidad de información y perspectivas a las que están expuestos los usuarios.
Riesgos para la seguridad de los datos: almacenar datos en cookies de terceros puede plantear riesgos para la seguridad. Estas cookies pueden ser vulnerables a violaciones de la seguridad de los datos o a la explotación por parte de actores maliciosos, lo que podría exponer información sensible a partes no autorizadas.
Experiencia de usuario: hay quienes afirman que, sin las cookie de terceros, la experiencia de usuario podría empeorar, ya que el contenido personalizado y las recomendaciones podrían volverse menos precisos. No obstante, los defensores de métodos alternativos de seguimiento y segmentación creen que la experiencia de usuario aún puede mejorarse sin comprometer la privacidad.
Falta de transparencia: el complejo ecosistema de las cookie de terceros puede dificultar la comprensión de quién tiene acceso a los datos de los usuarios y cómo se están utilizando. La falta de transparencia puede mermar la confianza entre los usuarios y los servicios online.
Supervisión regulatoria: las dudas que despiertan las cookie de terceros han dado lugar a un mayor escrutinio regulatorio. Leyes como el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la Unión Europea y la California Consumer Privacy Act (CCPA) han impuesto reglas estrictas sobre la recopilación y el uso de datos, lo que afecta al uso de cookie de terceros
¿Cómo sería un futuro sin Cookies?
Un futuro sin cookies representa un cambio significativo en la forma en que se recopilan, rastrean y usan los datos en el entorno digital. Esta transformación está impulsada en gran medida por las preocupaciones sobre la privacidad y los cambios normativos. Esto es lo que podría ser un futuro sin cookies:
Privacidad centrada en el usuario: en un futuro sin cookies, la privacidad de los usuarios será primordial. Los sitios web y los servicios online tendrán que obtener el consentimiento claro e informado de los usuarios antes de recopilar cualquier dato. Los usuarios tendrán más control sobre sus datos, incluida la capacidad de aceptar o rechazar el seguimiento y el intercambio de datos.
Datos de origen: en lugar de depender en gran medida de las cookie de terceros para rastrear y elaborar perfiles de usuarios, las empresas se centrarán en recopilar y aprovechar datos de origen. Estos datos se recopilarán directamente de los usuarios mediante interacciones con el sitio web o la aplicación. Las empresas tendrán que ofrecer razones convincentes para que los usuarios compartan voluntariamente sus datos.
Publicidad contextual: sin un seguimiento exhaustivo de los usuarios, los anunciantes se orientarán hacia la publicidad contextual. Esto significa que los anuncios se basarán en el contenido de la página web o la aplicación, en lugar de en perfiles detallados de usuario. Los anunciantes tendrán que crear contenido más relevante y atractivo que encaje en el contexto de la actividad actual del usuario.
Minimización de datos: las empresas adoptarán estrategias de minimización de datos y solo recopilarán los datos necesarios para ofrecer el servicio deseado. Esto reducirá el riesgo de violaciones de la seguridad de los datos y facilitará la gestión y la protección de la información de los usuarios.
Tecnologías de seguimiento alternativas: surgirán innovaciones en tecnologías de seguimiento que respeten la privacidad de los usuarios. Soluciones como el aprendizaje automático que preserva la privacidad y el aprendizaje federado permitirán a las empresas obtener conocimiento a partir de datos de usuarios sin exponer información sensible.
Cumplimiento normativo: unas normativas de privacidad más estrictas seguirán dando forma al futuro sin cookies. Las empresas tendrán que invertir en iniciativas de cumplimiento para evitar multas cuantiosas y repercusiones legales. La privacidad desde el diseño y la protección de datos serán principios fundamentales en el desarrollo de productos.
Intercambio de valor: para animar a los usuarios a compartir sus datos voluntariamente, las empresas tendrán que ofrecer un valor más significativo a cambio. Esto podría incluir recomendaciones personalizadas, contenido exclusivo o descuentos.
En resumen, en un futuro sin cookies, se priorizarán la privacidad de los usuarios y la protección de datos, sin dejar de permitir que las empresas ofrezcan experiencias personalizadas y publicidad dirigida. Para ello, hacen falta tecnologías innovadoras, prácticas éticas en torno a los datos y un cambio hacia enfoques centrados en el usuario en el ecosistema digital.
FUENTES
https://us.norton.com/blog/privacy/what-are-tracking-cookies
https://medium.com/@robhitt/zombie-cookies-b328bcbfc78f
https://swagger.io/docs/specification/authentication/cookie-authentication/




