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Cómo mejorar el rendimiento de una CDN

Las redes de distribución de contenidos (CDN, por sus siglas en inglés), que son sistemas de servidores distribuidos que entregan contenido y páginas web a los usuarios de forma más rápida y eficiente, funcionan distribuyendo el contenido de tu sitio web a través de una red global de servidores edge para dirigir a los usuarios al servidor edge más cercano y acelerar la carga. Optimizar el rendimiento de tu CDN es una excelente estrategia para mejorar el rendimiento del sitio web general y aprovechar todas las ventajas que ello conlleva. 

Cuando una organización se centra en optimizar el rendimiento de su sitio web y sus aplicaciones en todo su ecosistema digital, hasta las mejoras más insignificantes pueden suponer una gran diferencia. Si te preocupa mejorar el rendimiento, deberías considerar evaluar las herramientas y estrategias de tu red de distribución de contenidos (CDN) existente.

A continuación se ofrecen algunas buenas prácticas para mejorar el rendimiento de tu CDN, además de orientación práctica sobre cómo empezar a evaluar tu estrategia actual de CDN. 

¿Por qué es importante optimizar el rendimiento de una CDN y qué beneficios aporta? 

Optimizar el rendimiento de la CDN es fundamental para ofrecer experiencias digitales rápidas, fiables y escalables. Una CDN bien optimizada reduce la latencia al servir el contenido desde ubicaciones de edge más cercanas a los usuarios finales, lo que se traduce en tiempos de carga más rápidos, una transmisión más fluida y una mejor capacidad de respuesta de la aplicación. Esto no solo mejora la satisfacción del usuario, sino que también aumenta la interacción, las tasas de conversión y la retención de clientes.

Más allá de la velocidad, la optimización de la CDN mejora la eficiencia de la infraestructura al reducir la carga sobre los servidores de origen mediante mecanismos inteligentes de almacenamiento en caché y distribución del tráfico. Además, mejora la disponibilidad y la resiliencia ante picos de tráfico o ciberataques, lo que ayuda a las empresas a mantener un tiempo de actividad y un rendimiento constantes a escala global. Al aprovechar funciones como la compresión, la informática en el edge, la optimización de protocolos y la gestión del tráfico en tiempo real, las empresas pueden reducir los costes de ancho de banda, mejorar la seguridad y garantizar un rendimiento óptimo en aplicaciones web, móviles y basadas en API.

En pocas palabras, optimizar el rendimiento de una CDN se traduce en clientes más satisfechos, y unos clientes satisfechos son clave para el éxito del negocio. 

¿Qué medidas puedes tomar para mejorar el rendimiento de tu CDN? 

Implementar una CDN no basta para lograr un rendimiento óptimo. Las organizaciones deben optimizar de forma activa la configuración de su CDN y sus estrategias de entrega de contenido para reducir la latencia, mejorar la escalabilidad y ofrecer una mejor experiencia de usuario. Estas son algunas de las mejores prácticas para mejorar el rendimiento de tu CDN. 

Optimizar el almacenamiento en caché

Una de las formas más eficaces de mejorar el rendimiento de una CDN es optimizar las políticas de almacenamiento en caché. El almacenamiento en caché permite guardar contenido en servidores perimetrales más cercanos a los usuarios para que las solicitudes puedan atenderse sin tener que recurrir continuamente al servidor de origen. Cuando los recursos estáticos, como imágenes, archivos CSS, JavaScript, fuentes y vídeos, se almacenan correctamente en la caché, los sitios web cargan mucho más rápido y suponen una menor carga para la infraestructura de backend. 

Establecer encabezados de control de caché adecuadas y usar nombres de archivo versionados puede ayudar a garantizar que los usuarios reciban contenido actualizado sin renunciar a las ventajas de mantener los recursos almacenados en caché durante más tiempo. Además, una estrategia de almacenamiento en caché sólida mejora la escalabilidad en periodos de tráfico elevado, ya que reduce el número de solicitudes que deben enviarse al servidor de origen.

Reducir las solicitudes al servidor de origen

Reducir las solicitudes innecesarias al servidor de origen es otro aspecto clave para optimizar una CDN. Cada vez que el contenido no puede servirse desde la caché, la CDN debe recuperarlo del servidor de origen, lo que añade latencia y aumenta la carga sobre la infraestructura. 

Las empresas pueden reducir al mínimo estas solicitudes mejorando la proporción de aciertos de caché, eliminando las cadenas de consulta innecesarias y evitando el uso de cookies en los recursos estáticos. En algunos casos, se puede usar la lógica de edge para normalizar las solicitudes, de modo que las solicitudes similares se asocien al mismo objeto almacenado en caché. Este enfoque ayuda a maximizar la eficiencia de la caché y reduce los tiempos de respuesta para los usuarios. Implementar la compresión

La compresión también juega un papel fundamental en la mejora del rendimiento de las CDN. Los archivos grandes tardan más en transferirse por la red, sobre todo con conexiones más lentas o móviles. Activar métodos de compresión modernos, como Brotli o Gzip, reduce considerablemente el tamaño de los archivos HTML, CSS, JavaScript, JSON y SVG antes de entregarlos a los usuarios. 

Las cargas útiles más pequeñas permiten descargas más rápidas, un menor consumo de ancho de banda y una mejor capacidad de respuesta de las aplicaciones en general. La compresión resulta especialmente útil para mejorar el rendimiento en dispositivos móviles, donde las condiciones de la red pueden ser menos fiables.

Optimizar las imágenes

La optimización de imágenes es otro aspecto importante para mejorar el rendimiento, ya que las imágenes suelen ser los elementos que más peso ocupan en una página web. Las organizaciones pueden mejorar la velocidad de distribución utilizando formatos de imagen modernos como WebP o AVIF, que ofrecen una mayor calidad con archivos más pequeños en comparación con los formatos tradicionales como JPEG o PNG. 

El redimensionamiento dinámico de imágenes en el edge también garantiza que los usuarios reciban imágenes optimizadas para su dispositivo y tamaño de pantalla específicos. Además, técnicas como carga diferida ayudan a priorizar el contenido visible y a reducir el uso innecesario de ancho de banda al cargar las imágenes solo cuando los usuarios se desplazan hasta ellas.

Puedes leer nuestra guía completa sobre optimización de imágenes para obtener más información. 

Utilizar protocolos de red modernos

Los protocolos de red modernos pueden mejorar aún más la eficiencia de las CDN. HTTP/2 mejora el rendimiento al permitir que se envíen múltiples solicitudes a través de una sola conexión, lo que reduce la sobrecarga y la latencia. 

HTTP/3 va aún más allá al utilizar el protocolo de transporte QUIC para establecer conexiones más rápidas y resilientes, especialmente en redes móviles o conexiones inestables. Al habilitar la compatibilidad con HTTP/2 y HTTP/3, los sitios web y las aplicaciones pueden distribuir contenido de forma más eficiente y mejorar la capacidad de respuesta para los usuarios en distintos entornos.

Optimizar el DNS

La optimización del DNS también contribuye a un mejor rendimiento de la CDN. Antes de que un usuario pueda conectarse a una CDN, su dispositivo debe primero resolver el nombre de dominio de la CDN a través del DNS. Una resolución de DNS lenta aumenta el tiempo que se tarda en establecer una conexión. 

Utilizar un proveedor de DNS de alto rendimiento, reducir al mínimo las cadenas de CNAME y activar la precarga de DNS puede ayudar a reducir los tiempos de búsqueda y acelerar el proceso de conexión inicial. Aunque las mejoras en el DNS puedan parecer pequeñas por sí solas, pueden tener un impacto notable en el rendimiento a escala.

Obtener información valiosa

La monitorización y el análisis son esenciales para mantener un buen rendimiento de las CDN a lo largo del tiempo. Las organizaciones deben realizar un seguimiento regular de métricas como la proporción de aciertos de caché, tiempo hasta el primer byte (TTFB), porcentaje de descarga del origen, latencia y tasas de error. 

Estas métricas ayudan a identificar ineficiencias y a descubrir oportunidades de optimización. La supervisión de usuarios reales (RUM), los paneles de CDN, Lighthouse y las herramientas de pruebas de rendimiento como WebPageTest pueden proporcionar información valiosa sobre cómo los usuarios experimentan la distribución de contenidos en condiciones reales.

Priorizar la seguridad 

La optimización de la seguridad es otro factor importante, ya que los ciberataques y el tráfico malicioso pueden afectar negativamente al rendimiento de la CDN. Habilitar funciones como la protección frente a ataques DDoS, los firewalls de aplicaciones web (WAF), la limitación de frecuencia y seguridad de la capa de transporte (TLS) 1.3 ayuda a proteger la infraestructura mientras mantiene una distribución rápida y fiable para los usuarios legítimos. 

Al filtrar el tráfico perjudicial en el edge, las empresas pueden ahorrar ancho de banda y reducir la carga en el servidor de origen.

Tres formas en las que una CDN moderna te ayuda a mejorar el rendimiento/Cómo puede ayudarte Fastly

Si ya has aplicado todas las prácticas anteriores y sigues sin obtener el rendimiento que buscas, o si tu CDN actual no es capaz de dar soporte a estas buenas prácticas, cambiar a una CDN moderna te permite aprovechar capacidades integradas diseñadas para ofrecer el máximo rendimiento desde el primer momento. 

Almacenamiento en caché avanzado

Sí, todas las CDN tienen algún tipo de almacenamiento en caché para reducir la latencia distribuyendo el contenido más cerca de los usuarios y para mejorar los tiempos de carga. La pregunta es si la tuya ofrece almacenamiento en caché avanzado de verdad. 

Las CDN modernas cuentan con una funcionalidad clave que permite almacenar en caché contenido dinámico (es decir, contenido que cambia con frecuencia, como datos de cuentas, productos específicos para una ubicación, actualizaciones de inventario y noticias de última hora). En las CDN tradicionales, el tráfico tiene que volver al origen, lo cual ralentiza las respuestas y aumenta el gasto en infraestructura, además de otros costes asociados al tráfico de salida de todas esas respuestas, que además son totalmente innecesarias. 

En su lugar, las CDN modernas permiten a tu empresa distribuir contenido dinámico real que cambia con cada petición, y no desde el origen, sino desde el edge. Esto te permite ejecutar tu código más cerca del usuario final, lo que elimina costosos y prolongados deterioros en el rendimiento.

Descarga a origen avanzada

La CDN que elijas debe quitar presión a tu origen. Si reduces la cantidad de peticiones y le exiges menos a tu origen, mejorarás el rendimiento general de tu red, tus sitios web y tus aplicaciones, no gastarás tanto y tendrás más tiempo para otras cosas. Nos fijamos mucho en la proporción de aciertos de caché, pero la cosa va mucho más allá. 

En esta entrada del blog, ingenieros e ingenieras de Fastly explican por qué la descarga a origen es la mejor forma de evaluar la descarga total a una CDN. Esta métrica tiene en cuenta la eficiencia de los servidores y los bytes que se distribuyen desde el almacenamiento en caché con respecto al origen, no solo el número de peticiones. Cuando la descarga a origen es del 100 %, eso significa que todos los bytes se distribuyen desde la CDN. Te preguntarás qué puedes hacer para aumentar la descarga a origen. Vamos a ver dos estrategias que pueden suponer una gran diferencia para la descarga a origen, el rendimiento y el gasto en tráfico de salida.

  • Protección de origen: esta protección puede reducir en gran medida el número de peticiones y la cantidad de datos distribuidos para aliviar la presión en tu origen. También acelera la respuesta de los fallos en caché y hace que las peticiones atendidas desde el origen tengan una menor latencia.

  • Reducción de peticiones a una sola: si activas la reducción de peticiones a una sola, tu CDN combinará varias peticiones para el mismo objeto en una antes de enviarla al origen. Sin esta reducción, corres el riesgo de que todos los POP de la red envíen una petición al origen a la vez cuando se actualice un tipo de contenido muy popular.

Información en tiempo real y capacidad de configuración

Es imposible saber si estás haciendo algo bien si no puedes medir los resultados con precisión ni acceder a datos prácticos en tiempo real. Si no tienes control total de tu CDN, tampoco lo tienes de tu rendimiento. 

Una CDN pone el máximo nivel de control y configurabilidad en manos de los equipos de desarrollo, así pueden hacer cambios en el contenido rápidamente, ajustar el almacenamiento en caché al milímetro y ganar en eficiencia. Si tienes que cambiar algo porque ha ocurrido algo en la empresa, porque las métricas no terminan de cuadrar o por el motivo que sea, tus equipos deben tener el control necesario para hacer cambios en la configuración en un visto y no visto. 

Si tienes la CDN adecuada, no necesitarás la asistencia de servicios profesionales externos o equipos técnicos de otros departamentos, y eso contribuirá a agilizar la producción y mejorar el rendimiento.

Si quieres profundizar aún más en estas estrategias, descarga una copia de Need for Speed: Guía para impulsar el rendimiento de tus sitios web, aplicaciones y API con tu CDN.

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