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Qué es la monitorización de agentes de IA

La monitorización de agentes de IA se refiere a las actividades relacionadas con la detección y el control del tráfico automatizado generado por los agentes de IA a medida que interactúan con el ecosistema de tu empresa. El objetivo de la monitorización de agentes de IA en este contexto es controlar qué agentes interactúan con tu infraestructura, tus API y tus aplicaciones, y cómo lo hacen. Al gestionar las interacciones de los bots con todos tus activos empresariales, puedes evitar consecuencias indeseadas: problemas de seguridad, uso indebido de tu propiedad intelectual, sobrecarga de la infraestructura y mucho más. 

¿Qué es el tráfico de IA? 

El tráfico de IA se refiere a un subconjunto específico de bots (programas automatizados) que rastrean Internet por diversos motivos. A estos bots se les suele llamar rastreadores de IA y buscadores (fetchers) de IA. Cada uno tiene una función ligeramente diferente: 

Los rastreadores de IA son bots de inteligencia artificial que rastrean Internet en busca de información. Los rastreadores ayudan a los motores de búsqueda, y en concreto a los grandes modelos de lenguaje (LLM), a mantenerse al día con los constantes cambios en los contenidos de Internet, lo que garantiza que siempre tengamos acceso a la información más reciente. 

Son programas de software automatizados que visitan de forma sistemática sitios web y recursos online para recopilar datos que utilizan los sistemas de inteligencia artificial. Funcionan sin control humano directo, siguiendo reglas programadas para descubrir, leer y procesar contenido a gran escala. A diferencia de la recopilación manual de datos, los rastreadores de IA pueden escanear millones de páginas prácticamente en un abrir y cerrar de ojos.

Estos rastreadores pueden tener, supuestamente, «buenas» intenciones (están recopilando información para crear respuestas de IA mejores y más fundamentadas) o «malas» intenciones (pueden estar robando tu valiosa propiedad intelectual). 

Los fetchers de IA son sistemas automatizados que recopilan contenidos específicos para su uso en aplicaciones de inteligencia artificial. A diferencia de los rastreadores de IA, que exploran sistemáticamente grandes partes de la web, los fetchers de IA suelen acceder a URL individuales o a pequeños conjuntos de recursos en respuesta a una petición directa. Estos fetchers son los que recopilan los datos para los resúmenes de IA que vemos al realizar una búsqueda en Google. 

¿Qué son los bots deseados y no deseados? 

En Fastly, clasificamos los bots en «deseados» y «no deseados» para analizar sus acciones previstas y determinar si se trata de un bot con el que nuestros clientes desean realmente que interactúen sus sitios web. 

Bots no deseados. Los bots no deseados representan una parte significativa del tráfico de Internet, generado por herramientas de automatización que no aportan ningún valor comercial a los sitios web. Muchos de estos bots son maliciosos y suponen riesgos como el fraude, la extracción de datos, la apropiación de cuentas y la sobrecarga de la infraestructura.

Bots deseados. Los bots deseados son herramientas de automatización legítimas que envían solicitudes a sitios web, normalmente para beneficiar al sitio. Fastly lleva una lista actualizada de estos bots, organizada según sus fines específicos. Estos bots desempeñan un papel esencial en muchas funciones online, como la indexación de motores de búsqueda, la monitorización del rendimiento de sitios web y la seguridad.

¿Cuáles son las consecuencias del tráfico de IA? 

La IA, los agentes y la automatización (deseada o no) suponen una amenaza cada vez mayor para las estrategias de seguridad, fiabilidad y todo el funcionamiento de las empresas. Mientras que los retos tradicionales de la AppSec solían resolverse con un simple «bloquear» o «permitir», los bots y los agentes exigen un nivel de matización sin precedentes que obliga a las organizaciones a desarrollar nuevas estrategias adaptadas a este tipo de tráfico. 

Permitir que la IA interactúe sin control con tu sitio web conlleva el riesgo de que se divulgue información competitiva, se recopilen datos sobre tu contenido más popular e incluso se lleven a cabo actividades maliciosas. Contar con una visibilidad más detallada del contenido almacenado en caché es fundamental para los márgenes operativos y la estrategia general, de modo que el contenido que más se consulta y quién puede aprovecharlo sigan estando bajo tu control. 

El enorme volumen de bots obliga a las organizaciones a ir más allá del mero reconocimiento de que los bots forman parte de su tráfico. Es necesario comprender quiénes son estos bots, por qué acceden a su contenido, cuál es su intención y si cada uno de ellos es admisible. 

¿A quién le debe preocupar el tráfico generado por IA? 

Todos. 

Estamos siendo testigos de cómo la IA transforma por completo sectores enteros, siendo la prensa digital un ejemplo paradigmático. Un solo rastreo del sitio web de una editorial significa que el valioso contenido puede ofrecerse directamente desde un LLM, y es posible que los usuarios nunca accedan al sitio web de origen para recabar información. El resultado es un panorama desolador, en el que la propia forma de hacer negocios de las editoriales podría verse gravemente afectada por la IA. 

Todos los sectores deben integrar la IA en su estrategia o se arriesgan a sufrir consecuencias a largo plazo; permitir la extracción de contenido inexacto u obsoleto puede restar valor a la propiedad intelectual, poner de manifiesto riesgos de cumplimiento normativo y dar lugar a una imagen y reputación de marca engañosas o debilitadas. Gestionar la forma en que los bots interactúan con el contenido no es solo una cuestión técnica, sino una necesidad imperiosa en materia de gobernanza, seguridad y marca. 

En pocas palabras, permitir que la IA interactúe con tu empresa sin contar con un sistema adecuado de monitorización de los agentes de IA supone un riesgo enorme para el negocio. 

¿Cómo puede una CDN ayudar con el tráfico de IA? 

Una red de distribución de contenidos (CDN) puede ser un elemento clave en tu estrategia de monitorización de agentes de IA. Las CDN se sitúan delante de todo tu sitio web (y tus aplicaciones), actuando como una eficaz capa de defensa frente a todo el tráfico entrante. Las CDN evalúan las peticiones a medida que llegan, señalan y bloquean las anomalías. 

Estas prestaciones son muy importantes en el contexto de los bots de IA. Estos bots son cada vez más sofisticados y, a menudo, son capaces de imitar el comportamiento humano para evitar ser detectados. 

Al operar en el edge, las CDN pueden tomar decisiones al instante (según las reglas que establezcas) sobre cómo gestionar las peticiones de tráfico entrantes. Cualquier cosa que parezca sospechosa se puede bloquear directamente o ralentizar mediante la limitación de frecuencia. También puedes implementar mecanismos de verificación para asegurarte de que se filtra el tráfico. 

Gracias a estas prestaciones, las CDN no solo ayudan a evitar que tu infraestructura se sature con tráfico malicioso o no deseado, sino que también impiden que cualquier bot malicioso acceda a tu sitio web. 

¿Cómo puede una solución de gestión de bots ayudar con el tráfico de IA? 

Las soluciones de gestión de bots ayudan a proporcionar visibilidad y control sobre el tráfico automatizado, incluidos los bots de IA. A diferencia de los bots tradicionales, los agentes de IA suelen interactuar con tu sitio web y tus aplicaciones de una forma que parece legítima, pero que en realidad tiene fines maliciosos. Son cada vez más sofisticados y requieren una solución avanzada. 

Las herramientas de gestión de bots monitorizan constantemente el tráfico entrante para detectar cualquier actividad sospechosa y clasificar el tráfico: ¿es de origen humano o automatizado? ¿Es beneficioso o perjudicial? Para ello, analizan patrones y comportamientos con el fin de señalar cualquier elemento que incumpla tus políticas específicas de bloqueo y autorización. 

Una vez clasificado el tráfico, este se bloquea o se permite en función de las políticas que haya definido tu organización. Algunos agentes de IA son útiles (piensa en los asistentes), mientras que otros pueden estar, de hecho, extrayendo o robando contenido de tu sitio web. Al definir qué tráfico quieres y cuál no, una solución contra bots puede tomar las medidas adecuadas de acuerdo con tus políticas sobre bots. 

Las soluciones de bots permiten aplicar estas políticas en tiempo real, con lo que puedes implementar controles: limitar el ancho de banda, restringir el acceso o incluso verificar el tráfico (para comprobar si es legítimo) antes de permitir que entre en tus sistemas. 

Así te ayuda Fastly 

El tráfico de bots no va a desaparecer. Por lo tanto, ya no es opcional contar con un plan para supervisarlo y gestionarlo de forma estratégica. Aunque los bots solo representen una pequeña parte del tráfico total, pueden suponer una carga excesiva para la infraestructura, lo que exige una solución avanzada de gestión de bots. 

Las organizaciones deben recopilar información detallada sobre el tráfico de bots para tomar decisiones estratégicas bien fundamentadas. Ya no basta con limitarse a aceptar que hay bots en los servicios sin profundizar más. Las empresas deben esforzarse por recopilar datos detallados hasta el nivel de cada bot concreto en sus servicios; solo con este nivel de visibilidad se pueden crear políticas que determinen qué bots reciben un trato específico.

Fastly AI Bot Management cuenta con la confianza de clientes de todos los sectores, ya que proporciona la visibilidad y el control necesarios para distinguir en tiempo real entre la actividad útil y la perjudicial de los bots. En lo que respecta a los operadores de bots, la transparencia en sus intenciones, la identificación verificable, el cumplimiento de las normas y el rastreo responsable pueden ayudar a lograr un equilibrio entre la innovación, el uso justo de los contenidos y la preservación del control por parte de los propietarios de los sitios web. En última instancia, adaptarse a este panorama en constante evolución será clave para proteger los activos digitales y abrir nuevas oportunidades.

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